MI ASOMBROSO SITIO DE INTERNET WOW GRACIAS POR VISITAR

Holanda internet que tal! Bueno, tengo otro sitio asi que me estaria repitiendo el plato con este blog, pero es que mi otra super web es de un tema en especifico y no me gustaria mezclarlo con este sitio, bueno, tenia pensado en darle diseño u algo, pero decidí quedarme con algo mas minimalista para ingresar los textos de la manera mas espontanea posible, queria un espacio para poder canalizar mi obsesión compulsiva por escribir notas de texto, cuentas, poemas y cosas que por mi ignorancia no sabría bajo que etiqueta nombrarlo, pero bueno, sin mas preambulo para el día de hoy quisiera dejar un cuento que a varias personas de mi entorno parecio gustarles en su momento.

LA TORRE RESPIRO

La torre respiró, sus paredes, una retícula de aleación porosa entrelazada con micelios bioluminiscentes exhalaban vapor invariable y eterno mientras en las profundidades de su bio-estructura una luz azul pulsaba un ritmo seco, un eco de los vientres de metal que se contraían al ritmo de despolarizaciones calculadas en fractales ampliaciones infinitas.

El niño emergió entre láminas de quitina rezumante. Ciego, mudo, con piel de cloroplastos verdes. Sus manos -todavía viscosas de exopolisacáridos antifúngicos- palparon el suelo conductor.

No lloró; su laringe atrofiada solo emitió un clic seco, mecánico, mientras alrededor otros recién nacidos marchaban instintivamente hacia las torres de exhalación, atraídos por el unico aroma que se diferenciaba del polvo quemado.

Respirar era comer, las esporas de ergot modificado estallaban en sus pulmones y brindaba de un tono morado las pulsiones de la torre, liberando eritritol y proteínas. Nanofibras de quitina protegían sus bronquios y permitían la recepcion del sucedaneo de aire en sus pulmones, pasado un par de minutos los niños se desplomaban secamente a sueños sin imágenes o sonidos, de los que solo permanecian el rastro de ciertas emociones al despertar y daban las ultimas sensaciones que quedarian en nuestra especie, la angustia y el miedo.

El vapor fúngico era más que aire: era el sistema circulatorio del organismo modular, cada exhalación alimentaba a las cianobacterias del ser, cada jadeo fortalecía la red miceliar, y cuando los niños terminaban su ciclo útil eran reciclados en niebla nutritiva para los siguientes en nacer, siendo sus cuerpos descompuestos y evaporados por las mismas cianobacterias.

Respirar era rendirse, la torre no era un entorno: era el cuerpo sin órganos que los envolvía y digería para acabar siendo vapor fungico, escuchandose un click seco en cada pulso azul de su bioestructura eterna.

Ojala les haya gustado, cualquier opinión, insulto, chisterete y/o pregunta me la pueden mandar a micorreosupergenial@outlook.es tengo amigos pero no soy bueno mostrando mis cosas asi que mejor dejo estas cosas por aquí y les dejo la foto del día, sección que siento que es bien autoexplicativa.
mi gallo giorno pojojo te observa
10/07/2026